domingo, 1 de diciembre de 2013

COMO IBA DICIENDO, INDIA

Esta tarde comenzaré por una de las 7 maravillas del mundo,EL TAJ MAHAL. Un hermoso monumento a una historia de amor. Y yo me pregunto, ¿hay algo más poderoso que el amor en cualquiera de sus versiones? El emperador Shah Jahan lo mandó construir a la muerte de su esposa, su idea era levantar su propio mausoleo a imagen y semejanza del de su esposa en mármol negro, al otro lado del rio Yamuna, y unirlos por un puente de oro.Pero este sueño no se llegó a cumplir. Recuerdo perfectamente el momento en el que pude contemplar este regalo arquitectónico, me quedé sin palabras.Podría haber estado mirándolo durante varios días.Todas las guias destacan la belleza que desprende cuando la luz incide sobre el mármol y va cayendo el día.Os aseguro que no es lo mismo leerlo que contemplarlo. No se cuantas fotos pude hacerle, desde todos los ángulos, reflejado en el agua, cambiando de color, al atardecer...todas me parecían insuficientes.Pero conseguí la mejor de ellas al marcharme, una mujer india llevaba una especie de leña en la cabeza y pude captar la instantánea de aquella mujer enmarcada por el Taj Mahal. Y por fin llegamos al Ganges. La única información que tenía a mi llegada eran las leyendas que todos hemos oido alguna vez, que puedes encontrarte miembros de personas, que el agua está contaminada,y que los hindues se bañan para purificarse. Yo os contaré mi experiencia.Tuve la oportunidad de asisitir a un ritual en el Ganges,en pequeñas barcas. En paralelo nos colocamos frente al escenario improvisado.En el agua flotaban miles de velas en forma de flores.Me pareció increible cómo coexisten 5 religiones, el respeto que hay entre ellas.Entre música, danzas, la luz de las velas, el rio, aquel lugar se convirtió en punto realmente energético.En algún momento del ritual perdí la consciencia sobre mi cuerpo.No podía moverme, ni articular ni realizar ni un tenue movimiento y tuve la sensación de que estaba contemplando todo desde otro lugar, creedme, desde arriba, sobre la barca, pero 5 metros por encima. Nunca jamás tuve una sensación cómo esta, salvo en Katmandú, y no me ha vuelto a ocurrir.Decidí compartirlo con otros compañeros de viaje y mi gran sorpresa fue que ellos sintieron lo mismo.A mi regreso a España estuve indagando sobre lo que ocurrió y algunos lo describen cómo una especie de viaje astral.No se lo que sucedió, pero sí que ocurrió y que sentí cómo si estuviera en medio de un campo magnético y sólo podia permanecer inmóvil y perpleja ante tal espectáculo extrasensorial. He intentado compartir los instantes más significativos para mí de aquella experiencia, pero desde luego me dejo por mencionar muchos detalles.Fue divertido verme envuelta en saris de colores malvas, naranjas, dorados, rojizos,...y sorprendente cómo confeccionan en 2 horas un traje hecho a medida y te lo llevan al hotel.Las posturas que adoptan para trabajar,más bailes de sonrisas, los niños por la calle, las vacas sagradas, los templos, montar en elefante,especias, incienso,diferencia de clases,pobreza, miseria.No se si volveré a este destino pero India vive en mi.

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