lunes, 2 de diciembre de 2013
NEPAL, ROZANDO EL EVEREST
Buenas noches cadena!!!
hoy os transportaré desde India hasta Nepal.Aquel viaje lleno de experiencias inolvidables no acabó allí, continuó en Katmandú.
Fue cómo pasar de la marea a la calma más absoluta.Del caos, al relax.
El primer recuerdo que me viene a la mente, una avenida amplia, llena de puestos a ambos lados, con todo tipo de souvenirs.Caía una lluvia fina, similar al chirimiri, el cielo estaba grisáceo y de banda sonora, Jack Jackson.
En ese escenario fue la primera vez que le escuché y dio vida con sus acordes al momento.
Una de las cosas que más me impresionó de este viaje fue conocer a la KUMARI.
Para los que no habéis oído hablar de ella, es una niña considerada una diosa en la tierra.
Es elegida por cinco sacerdotes a través de un ritual complejo.
Debe cumplir varios requisitos:niñas entre 4 y 7 años de la casta newar.Deben poseer 32 perfecciones, por ejemplo,un cuello en forma de concha de caracol, voz suave y clara cómo un pato, pestañas cómo una vaca,o muslos de ciervo.Dentadura perfecta, intacta, no haber pasado enfermedades,pelo y ojos muy negros,y se examina cuidadosamente su horóscopo.Ostentará esta posición hasta la pubertad, hasta que llegue la primera menstruación, momento en el que se considera que la divinidad abandona su cuerpo.Sólo se muestra una vez al pueblo o cuando se asoma ocasionalemnte al balcón de su casa.
Pues bien todo esto que acabo de relataros me lo contaron a mí, una historia fascinante, por lo que no pude aguantar la curiosidad de acercarme a la Plaza Durbar con la esperanza de poder verla.El Palacio tiene un pequeño patio exterior, las ventanas son de madera artesanal, espectaculares, de hecho me traje una a España, imaginaros facturando una ventana de madera labrada...La gente se concentra en ese pequeño patio por si acaso la Kumari decide asomarse.
Estuve esperando unos 15 minutos, no mucho, y de repente una niña, vestida de rojo, se asomó, con gesto engreido y altivo nos miró y continuó su camino.Nos regaló 3 segundos de historia, aunque lo que verdaderamente es símbolo de buena suerte es tocarle los pies, cosa que no hice.
Me decepcionó verla, imaginaba una niña de gesto generoso y dulce, aunque debo destacar que aunque parezca que ser elegida Kumary es un privilegio, la verdad es que cuando deja de serlo le queda un duro camino por delante.
Dicen que da mala suerte casarse con una exkumari, por lo que estas niñas están condenadas a ser infelices y al rechazo.
También fui protagonista de otro episodio extraño, cómo el del Ganges en Nepal.
Al llegar al templo de los monos, situado en una colina, perdí de nuevo la consciencia y comencé a subir los 365 escalones, del tirón, sin descanso, cómo si respondiera a una llamada desde lo alto. Al llegar a la cima recobré el conocimiento, miré hacia abajo dónde estaba el grupo, y me pregunté cómo había llegado hasta allí.Recuerdo que iba toda vestida de blanco, contrastaba con los colores de aquel templo.Me dirigí hacia la multitud de molinillos,(cilindros de oración), esos que agitaba Eddie Murphy en la película EL chico de oro,y procedí al rezo.
katmandú,rozando el Everest, yo sólo pude verlo sobresaliendo entre nubes, pero disfruté de su magia, de sus gentes, de los bellísimos templos,de su energia, un lugar para regresar,sin duda os lo recomiendo.
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