domingo, 24 de noviembre de 2013
MIGUELITO Y LA HUCHA
Querida cadena!!!
después del post de ayer me gustaría teñir esta maravillosa tarde de domingo con la otra cara de la moneda.
Por suerte, el haz de una hoja tiene un envés,el gin tiene un gan y la luna tiene un sol.
Compartiré con vosotros una pequeña historia que me contó un buen amigo esta semana.Pensé en pedirle permiso para
contarla, pero sé cual sería su respuesta, y considero que los gestos bonitos hay que gritarlos al mundo, sin miedo, porque son escasos.
También sucedió en España, en el mismo sector, lo contaré a modo de fábula para no dejar pistas, y para que mi gran amigo BLONDY no me regañe al leerlo.
Era se una vez un pequeño genio llamado Miguelito, joven, inteligente, que trabajaba de sol a sol.
Un buen día, un compañero le pidió ayuda y Miguelito sin dudarlo se ofreció a hacerlo.
Tenían que visitar a la responsable de un centro muy conocido para presentarle unos resultados y así conseguir
que una "pócima tremendamente valiosa" se suministrara en el centro.
Miguelito, lleno de ilusión, le contó a la responsable todos los avances conseguidos, los estudios, la cifras,
puso todo su empeño,y al final de la conversación ella le preguntó:
¿porqué tienes tanto interés en que se suministre esta pócima?
Miguelito respondió de forma rotunda, PORQUE ESTA PÓCIMA SALVA VIDAS.
La conversación quedó ahi, y Miguelito salió por la puerta sin haber conseguido su objetivo.
Comenzó a caminar, y de repente se le acercó una niña con una hucha, cómo aquellas del domund ¿recordais? le miró a los ojos y le pidió ayuda para otra buena causa.
Miguelito, que os aseguro que nunca lleva un € encima, ese día tenía llenos los bolsillos de monedas.
Aquella mirada le conmovió, y comenzó a introducir una a una todas aquellas monedas que seguramente hubiera utilizado en comprar una cajetilla de tabaco.Prosiguió su camino, y de repente alguién le cogió por el brazo. Era aquella señora,la que le había negado.Miguelito,le dijo, he visto el gesto que has tenido al salir de mi despacho, ahora si creo en tus palabras.Te voy a ayudar a suministrar la pócima.
Cada uno que saque sus propias conclusiones, lo que está claro es que el universo lo devuelve todo.
Hay que ser persistente en el empeño, cómo el agua que erosiona poco a poco la piedra y la desgasta.
Las personas somos la consecuencia de nuestros actos.
Espero que os haya gustado,gracias Miguelito por compartir conmigo tu historia y por seguir contribuyendo al porcentaje de personas con buen corazón, que luchan por un mundo mejor.
Feliz Domingo!!!
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