lunes, 27 de enero de 2014

DIBUJAR TU TIEMPO

Dia nublado, con rayos de sol que iluminan las casas. Un fuerte viento desestabiliza árboles, farolas, pero yo estoy trabajando en casa. Debe ser la recompensa a haber estado tres años sin parar de recorrer el norte, en carretera y con pésimas condiciones climatológicas. Varias personas me decían por aquel entonces "así cómo vas a ser madre", efectivamente, si dormía cada semana fuera de casa al menos dos noches, y el ritmo que llevaba en el cuerpo era tan vertiginoso...que todavía ahora al recordarlo me llega esa sensación de vértigo. Y es que hay diferentes tipos de vidas. La codicia, el bienestar, la falsa seguridad, el miedo,... nos bloquean ante la idea de intentar cambiar las cosas. Pero es un gran error, el más grande de los errores. Las empresas no estarán a tu lado cuando enfermes, ni cuando se vaya alguien al que amas. Ellas no te consolaran ante los problemas de salud, o las preocupaciones, sólo miraran por sus intereses financieros, entendible por otro lado y respetable. Pero es entonces uno mismo el que debe elegir cómo filtrarlo. Pregúntate ¿cúal es tu prioridad? ¿Dónde está el límite entre cumplir rigurosamente con tu empresa sin rozar la dependencia? Es posible que hayamos olvidado que somos esclavos del tiempo, no porque nos falten horas al día, noooo, sino porque algún día se nos acabará el nuestro, el que nos asignaron desde el nacimiento ¿y cúanto tiempo es ese? ninguno lo sabemos, pero lo que es una realidad es que ese reloj hace tic, tac sin parar. Se consciente, rentabiliza tu esfuerzo, canaliza tu energía y dibuja en tu mente lo que realmente deseas, ese es el lugar dónde dirigir tu tiempo.

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